Archivado en: General | Etiquetas: concepto, marcel duchamp, quatrocentto, renacimiento
Algunos lo usan como sustitutivo de idea, otros de estilo, y otros, más embarullados (o emburunullados), lo emplean cual palabra comodín allí donde les completa bien la frase.
Lo manido del término es tal que, si antes brillaba con el esplendor del auge de una época, hoy se ha devaluado al nivel de las aceras de la urbe, que todos pisan con destinos diferentes.
(más…)
Archivado en: General
Me contó que su tía había pertenecido a un sindicato anarquista en Buenos Aires, y que había sido torturada durante la dictadura. Fue retenida varias semanas, hasta que la soltaron y volvió a Barcelona.
(más…)
Archivado en: General
Todavía no he pensado en la forma del edificio, porque en estos días estoy muy ocupado en dilucidar cómo hacer para que crezca sobre la roca y no haya huracán ni cataclismo capaz de doblegarlo. Tendré que contar con la fuerza del viento, de tal forma que llegado el momento sea capaz de vencerse unos grados con el fin de amoldarse a las vicisitudes que le aguardan.
(más…)
Físicamente siempre me ha encantado; sus ojos negros y sinceros, el pelo moreno, su sonrisa amable. También he admirado la libertad con que hacía las cosas. Como cuando salió en tetas en la portada de Rolling Stone.
Veía en ella alguien quien podría decir y denunciar tantas cosas injustas del presente. Alguien quien pudiera gritar bien alto a favor de los oprimidos y desfavorecidos.
Pero ha pasado el tiempo y poco a poco ha ido convertiéndose en aquello que juró no hacer en alguna casa okupa de su tierra.
(más…)

Carta de colores
Cuando llegue ese momento yo me convertiré en artista del ADN. En primer lugar porque yo soy un profundo defensor de la ciencia y sus posibilidades, y en segundo porque el arte ha de exprimir todas sus vericuetos.
Crearé, por medio de la manipulación genética, una pieza de arte viva con forma de castaña sobre la que emerjan dos trompetas que reciten incansablemente textos de cervantes de noche y sonidos de claxon de día. He pensado en la complejidad del proyecto, pero creo que incorporándoles unas cuerdas vocales de loro y unas cuantas neuronas del propio Cervantes, que andará en aquellos días aún quemándose las cejas, todo estará resuelto.
(más…)




