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lluvia
El mismo sudor que me cae por la sien baña mis manos. Los antebrazos se me escurren de la mesa y las esponjas de los auriculares están ya empapadas. No puedo escuchar más música. Sólo oigo los ventiladores de los ordenadores.
No hay trabajo. Los gabinetes de prensa están de vacaciones, y quizá también los ladrones, los alcaldes, los conductores borrachos, los consejeros y sus coches blindados.
Nadie habla en facebook. Me pregunto si se habrán evaporado.
No duermo bien. Me despierto sediento de las pesadillas sobre un charco de sudor. Después, momentos previos al amanecer, cojo frío.
Si no duermo bien me levanto desmotivado y no me ducho. Hoy he puesto el primer pie en el suelo 25 minutos antes de entrar al trabajo. No he querido ducharme y lo estoy pagando.
Visto el polo que he recogido de la cuerda. Llevaba dos días tendido bajo el sol abrasador. Estaba acartonado pero ahora es ya pegajoso. Como todo mi cuerpo.
El aire del abanico es calido, de calefactor. Mejor no mover más aire caliente.
Quisiera estar en una playa desierta con los pies metidos en el agua cristalina, en silencio, relajado, ajeno al mundo. Leyendo un clásico, viajando a la belleza.
No tengo ganas de hablar, sólo irme a mi casa y ducharme. Lo único que he dicho en todo el día es —Estoy frito.
No quiero saber nada de nadie.
3 comentarios hasta ahora
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Creo que te hacen falta una buenas vacaciones, saludos
Comentario por Mª Ángeles julio 20, 2010 @ 7:33 pmYo tambien creo eso unas vacaciones en las bonitas playas de Benidorm te vendran fenomeno.
Comentario por Carmen julio 22, 2010 @ 4:30 pmCasualmente tengo yo una tía que vive allí así que aceptando tu consejo voy a ir a verla, que sé que necesita café.
Comentario por Eduardo julio 22, 2010 @ 6:49 pm